Dejar atrás.

Dejar atrás.

María llego a verme pues atravesaba por una situación que le resultaba muy difícil manejar, a pesar de que había intentado ser fuerte, no podía evitar sentirse perdida y abatida. Después de tener una relación de 15 años, hacia un par de meses todo había terminado.

 

Un día por la noche, mientras hablaba con su esposo, éste le dijo que deseaba separarse. La noticia tomo por sorpresa a María, a quien le costaba trabajo entender lo que estaba sucediendo. Si bien era evidente que hacia tiempo las cosas entre ellos habían cambiado, para ella no existía una razón de peso para que todo acabara. Y aunque al principio María se había negado a aceptar la separación, esta termino por darse, la decisión estaba tomada.

 

Los días que siguieron a la separación fueron muy difíciles para ella y aún, después de dos meses, lo seguía siendo, a pesar de sus intentos, se sentía vulnerable emocionalmente y esto estaba afectando la relación con sus hijos, su vida social y su desempeño en el trabajo. Ante este panorama decidió buscar ayuda.

 

 

Cuando Una Relación Termina

Para muchas personas –que han mantenido una relación- el momento de la separación suele ser uno de los momentos más dolorosos que puede enfrentar. Y aunque pudiera parecer que lo es más para quien “se queda” que para quien decidió separarse, no siempre es así, en ocasiones también quien decide “irse”, quien decide terminar la relación puede experimentar dolor por la ruptura. Las razones de la misma –la decisión de terminar- pueden ser diversas y de ellas no hablaré hoy aquí.

 

La realidad es que una vez tomada la decisión, una vez que no hay vuelta de hoja, la ruptura, la separación “hace tu parte”: golpea, derriba, y si quien la vive no hace algo, los efectos de ésta la atraparan en un remolino de emociones nada sanas.

 

Es esto precisamente: caer o sería mejor decir, dejarse atrapar por ese remolino, lo que hace que esta experiencia sea tan dolorosa. No, no estoy diciendo que no duela separarse de alguien. Muchas veces he dicho si perder algo material duele, con mucha más razón lo es el “perder”, el separarse de alguien con quien se ha compartido y se ha vivido una parte de nuestra vida, más cuando todo nació con la noble intención de construir algo juntos. Indiscutiblemente duele, no podemos negarlo.

 

No se trata de negar lo que estamos sintiendo. Yo suelo decir: “cuando te caes, se vale llorar si así lo quieres, sobarse o curarse las heridas pero después, ponerse en pie, ponerse en marcha, seguir caminando porque la vida no se detiene.”

 

Lo que trato de decirte es que sentir dolor tras una perdida es humano, es una respuesta natural pero la diferencia radica en si lo vas a dejar que fluya para dejarlo ir o si vas a quedarte atrapada/o en él y en todas esas otras emociones que le acompañan. La pregunta es: ¿Cuánto tiempo quieres vivir así, sumergido en el dolor?

 

 

¿Por qué sucede así?

Como te dije, cuando María vino a verme habían pasado ya dos meses de su separación y para ella parecía que hubiera sido apenas ayer. Pero ¿que hace que esto sea así? ¿porque muchas

personas suelen quedarse atrapadas en ese estado?

 

Una de las razones de que esto suceda es que, una vez que se produce la ruptura, una vez que la separación se ha dado, la personas suele “regresar al pasado”, “volver la vista atrás”, su mente, sus pensamiento se enfocan en “hacer una revisión” de lo vivido, hará “un recorrido” por las cosas que tuvo y que ya no tiene ni va a tener, el resultado: tristeza, nostalgia, dolor por lo perdido. Además con gran seguridad también dirija su atención hacia aquellas cosas que no hizo, que dejo de hacer o que a juicio de ella hizo mal, con lo que aparecerán los sentimientos de culpa o de molestia y se dirá: “si hubiera hecho esto o aquello quizá entonces…“ En otras ocasiones sus pensamientos le llevarán al terreno de la incapacidad o minusvalía, apareciendo estos en forma de: “si tan solo hubiera sido capaz de..” o “si hubiera sido x o y…” Así, con su mente enfocada en este tipo de pensamiento y estacionada ahí repitiéndolos una y otra vez, el resultado no es nada positivo, ni se vislumbra una salida rápida de ese “infierno personal” al que uno solo se condena.

 

 

Una Estrategia

Aunque existe algunas otras estrategias para Dejar Atrás este estado, para salir de ese “infierno”, la estrategia que voy a comentarte a continuación suele ser muy útil, al menos a María le dio resultado.

 

La idea es dirigir tu pensamiento hacia el adelante, ver hacia el futuro, un futuro que se abre ante ti, como suelo decir: “un futuro lleno de luz”, un futuro que aunque no sepas bien a bien y con precisión como es, si puedes comenzar a pensar que será bueno para ti. Puedes enfocarte en todas esas cosas que hace tiempo deseabas hacer, aquellas cosas que casi sin darte cuenta dejaste olvidadas en el camino, cosas que te gustaba hacer y que dejaste de hacer, cosas que ahora puedes intentar, cosas que ahora pueden comenzar a ocupar tu agenda o con las que puedes llenar tu mapa de sueños, de objetivos.

 

¿Que cómo se logra pensar así, ver hacia el futuro? Si, aunque sé que para muchas personas esto puede parecer difícil, la realidad es que como muchas cosas en la vida, esto tiene que ver con una decisión. La pregunta es ¿Cómo quieres sentirte? o como te lo pregunte líneas arriba ¿Cuánto tiempo quieres vivir sumergido en el Dolor? También te dije que experimentar dolor por una perdida o una separación es real y es humano, pero también te mencione que lo mejor era dejar que fluyera para dejarlo ir, para soltarlo.

 

Si, tal vez tu pensamiento quiera “jugarte una mala pasada”, volver la vista atrás, pero recuerda, eres tú quien ha de llevarlo hacia donde tu quieres, así es que si eso sucede, sólo “jala las riendas” y vuelve a meterlo en el camino.

 

 

Después de haber caído, se vale llorar, sobarse o curarse las heridas pero después hay que ponerse de pie, ponerse en marcha y seguir caminando, la vida aún tiene muchas cosas buenas para ti pero es necesario que salgas a su encuentro.

A casi lo olvidaba, María ha comenzado a caminar por un camino lleno de luz en el que ella se ha encargado de decorar su mundo con los colores que ella quiere, buscando crear los sonidos que acarician sus oídos para experimentar las más gratas sensaciones. No, su mundo no es perfecto pero ahora tiene la capacidad para retomar el rumbo cuando parece caminar por senderos en los que la luz parece hacer falta.

 

Recuerda: Lo que parece un final, sólo es la antesala de un “nuevo” principio, de una nueva aventura, la pregunta es: ¿Cómo quieres vivirla?

 

¿Crees que este artículo puede serle útil a alguien a quien tú conoces? Si es así, mucho te agradeceré lo compartas con ellos.

 

 

Un abrazo

 

Guillermo Erazo

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¿Y tú, cómo manejas tus emociones?

¿Y tú, cómo manejas tus emociones?

Aprendiendo a Ser más Paciente

En nuestra interacción con otras personas, suelen presentarse situaciones en las que es “fácil” perder la paciencia y responder de una manera “explosiva”, que muchas veces, lo único que nos acarrea son resultados nada satisfactorios, problemas, sentimientos de culpa y arrepentimiento.

Esas personas pueden ser aquellos con las que interactuamos sólo ocasionalmente, pero también entre ellas se encuentran: nuestros compañeros de trabajo, nuestros amigos o nuestros seres queridos.

Aunque a simple vista pudiera parecer que no es muy importante lo que pueda suceder con aquellos con los que tenemos sólo una interacción ocasional, la verdad es que sí importa, primero porque tú eres uno de los actores de esa situación y como tal, participas de lo que en ella sucede, pero además porque no sabes cuales pueden ser las repercusiones a futuro de ese encuentro o peor aún, como a veces sucede, tal vez uno de los espectadores de ese momento puede ser alguien que está siendo “entrenado” por ti.

Déjame darte un ejemplo de esto: Imagina que vas a toda prisa en tu auto porque tienes una entrevista muy importante para ti, vas un tanto retrasado y al dar la vuelta en una esquina, te encuentras con un auto atravesado que han comenzado a sacar de la cochera, el conductor ha ayudado a subir a dos pequeños y cierra pacientemente la puerta. Mientras todo esto sucede, como puedes, has pasado al otro lado para continuar tu camino, pero antes de hacerlo tocas la bocina y gritas algunos improperios a aquella «persona inconsciente». Un tanto alterado continúas tu viaje y finalmente llegas a tu destino haciendo antesala para tu entrevista, te sientes más tranquilo, después de unos minutos finalmente te invitan a pasar a la oficina, al ingresar descubre que a quien vas a visitar, es aquel hombre inconsciente al que hace unos minutos acabas de gritarle. Exagerado… tal vez, posible….. también.

Ahora hablemos de cuando la interacción se desarrolla con quien es importante para ti –tu pareja, tus hijos, tus padres o un amigo- al responder de una manera impaciente o explosiva por parte tuya, y si ésta suele ser frecuente, las consecuencias pueden ser, relaciones afectadas que muchas veces se tornan difíciles o en las que la comunicación se ve disminuida o más aún interrumpida. Lo peor de todo es que aún cuando tú “explotas” nada cambia, la respuesta de la otra persona sigue siendo la misma. En otras ocasiones tal vez te has dado cuenta que tu conducta ha sido exagerada.

 

Algo parecido a lo anterior sucede con las relaciones de trabajo, en donde lo que entra en juego tal vez no sea el afecto, pero si lo están tus resultados. Y finalmente, “ella” o “él” seguirá siendo tu compañero (a). ¿No sería mejor buscar una forma diferente de tratar la situación, de facilitarte las cosas?

 

Antes de continuar quiero comentarte que “hasta el más pintado se despinta”, que todos en algún momento hemos perdido la calma y nos hemos alterado. Te lo comento porque no pretendo que actúes como un robot que no expresa emociones o las reprimas, pero considerando lo mencionado líneas arriba, ¿no crees que bien valdría la pena buscar una estrategia que pudiera ayudarte a manejar mejor esos momentos? Que pudiera ser menos común el responder así  Que pudieras aprender a mantener la calma en esas situaciones, respondiendo en forma diferente, Evitando afectar tus relaciones, sobre todo aquellas con las personas que amas.

 

Recuerda: “Quien puede “controlar” sus emociones, controla situaciones”

Si encuentras útil este contenido por favor compártelo.

 

Nos encontramos pronto, mientras tanto, recibe un abrazo. 

 

Guillermo Erazo.

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Acerca de la PNL

Acerca de la PNL

Hace unos días, leí una publicación en la que se señala que la Programación Neurolingüística (PNL) solo se enfoca a enseñar como influir y convencer a otros para que estos hagan lo que nosotros deseamos. Hoy quiero hablarte un poco acerca de ello.

Aunque la PNL nace como un modelo de comunicación y su aplicación puede ayudarte a mejorar tus habilidades e incrementar tus resultados al comunicarte, creer que la Programación Neurolingüística es únicamente una herramienta para influir o persuadir a otros, es una percepción muy limitada de lo que esta es o mejor dicho de lo que su aplicación puede ofrecernos.

La PNL es mucho más que eso. La PNL nos ofrece un conjunto de principios, modelos y herramientas que nos ayudan –y esto es para mí lo más valioso- a despertar, usar y potenciar nuestros recursos personales promoviendo con ello nuestra Libertad Personal.

Libertad Personal entendida como: deshacernos de los condicionamientos, creencias y temores que se crearon en el pasado y que nos han mantenido “presos”, limitando nuestro crecimiento y la oportunidad de vivir con mayor plenitud. “Bien me lo decían, esto no era para mí”, “ya lo intente pero no funciono”, “… ha si ha sido en mi familia”, “me gustaría pero tengo miedo”, “no sé si intentarlo”.

Cuando hablo de recursos personales, me refiero a esos atributos que como personas poseemos -podemos aprender y desarrollar- que cuando hacemos uso de ellos, podemos sacar el mayor provecho de quienes somos, alcanzando alturas insospechadas –incluso- por nosotros mismos. Desafortunadamente, muchas veces creemos no poseerlos y permanecen ocultos para nosotros. El valor, la paciencia, la persistencia, poder decidir, la seguridad en sí misma/o, la fortaleza emocional, solo por mencionar algunos, son ejemplos de esos recursos personales.

Una de las presuposiciones –ideas- de la PNL es que “todo los seres humanos poseemos los recursos necesarios para cambiar, mejorar y alcanzar aquello que deseamos” el problema es que la mayoría de la gente no lo sabe o no lo cree, algunos otros, aunque lo creen, no saben cómo tener acceso a ellos.

La Programación Neurolingüística nos enseña el Cómo hacer uso de nuestros recursos personales y ponerlos en práctica cuando nos sean útiles. La PNL nos enseña Cómo generar cambios y alcanzar los resultados deseados.

Algunos de los beneficios que la PNL puede ofrecerte son: deshacerte de las experiencias pasadas que sólo te lastiman y te limitan, transformar las dudas y temores que te impiden actuar en patrones de pensamiento más útiles y enriquecedores que te permitan actuar y sacar el mayor provecho de tus experiencias, hacerte de un sistema de creencias capacitadoras que te impulsen a crecer y te permitan vivir más plena e intensamente, instalar estados que te llenen de poder y te ayuden a alcanzar lo que te propones, ofrecerte recursos que te aseguren alcanzar tus metas.

De esta manera, lo mejor de la PNL no es lo que puedes hacer al aplicarla con otros, sino lo que puedes hacer al practicarla y aplicarla en ti misma o en ti mismo.

No, la PNL no es la panacea pero creo que es una de las herramientas más útiles y prácticas que conozco para generar cambios o mejoras a nivel personal en un breve tiempo, manteniendo sus cambios en forma permanente.

Estoy seguro que todos nosotros conocemos a alguien que ha intentado generar algún cambio personal o se ha embarcado en un emprendimiento o desarrollo de algún negocio y a pesar de desearlo fuertemente e incluso teniendo un plan bien delineado, no han logrado alcanzar el resultado deseado.

Yo no dudo de la importancia y de la utilidad del tener un plan y un gran deseo para desarrollar un emprendimiento o buscar un cambio personal, pero creo que esto no siempre es suficiente para alcanzar los resultados que se pretende, de ser así ¿cuánta gente no ya lo hubiera logrado?

Un factor determinante para enfrentar de manera exitosa los retos propios a los que nos expone un cambio personal o el desarrollo de un emprendimiento es hacernos de herramientas que nos ayuden y aseguren nuestro crecimiento y fortaleza personal. La Programación Neurolingüistica nos ofrece esas herramientas.

Recuerda: Para alcanzar lo que se desea, Querer no siempre es suficiente, es necesario saber Cómo

Si crees que esta información puede serle útil a alguien a quien tu conoces, te agradeceré se la hagas llegar.

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